Hidden Gems


Hidden Gems


A continuación, les mostramos las seis gemas ocultas de las bibliotecas Monotype e ITC. Cada familia ofrece soluciones diferentes para la caja de herramientas del diseñador gráfico. Eche un vistazo a nuestra selección y compruebe si alguna de estas fuentes es la ideal para su próximo proyecto.
Muestra de la fuente ITC Anima

ITC Anima


¿Busca un diseño de estilo antiguo con un toque caligráfico y detalles dibujados a mano? La diseñadora Olivera Stojadinovic publicó ITC Anima™. Al resaltar las bases dibujadas a mano de la fuente, Stojadinovic afirma que “quería crear una fuente para libros, pero manteniendo el espíritu caligráfico en sus formas. En primer lugar, hice unos bocetos con un lápiz blando. Dibujé el alfabeto completo sin apenas correcciones. El objetivo era que los bocetos fueran espontáneos”.
“Si fuera cierto que la caligrafía, la elegancia y la danza serían atributos de mujer, supongo que podríamos decir que Anima es femenina” explica Stojadinovic. “Sin embargo, son muchas las mujeres fuertes y decididas. Considero que Anima también tiene esas cualidades. No me gustaría calificar a Anima como un diseño femenino. Se trata del reflejo de mi imaginación y mis preferencias”.
ITC Anima es una familia de cuatro pesos, cada una con una cursiva complementaria. Una amplia altura x y los generosos bordes garantizan la máxima legibilidad para Anima. ITC Anima es difícil de clasificar, pero es una lección magistral de estilo, belleza y servicio a los lectores.
Muestra de la fuente Exlibris

Exlibris


Exlibris™, una fuente del diseñador tipográfico sueco Bo Berndal, es una fuente única con gracia cuadrada que ofrece una fusión sensible de proporciones fuertes y sinuosas curvas caligráficas. Con la fuerza de Rockwell® y la belleza de Palatino®, Exlibris es impresionante en tamaños grandes y elocuente en texto. Sus tres pesos crean una familia tipográfica increíblemente versátil. Las gracias cuadradas hacen que el diseño romano básico tenga un halo directo y seguro en sí mismo, perfecto para cuerpos de texto. Las fuertes pinceladas caligráficas le dan un toque de elegancia y una personalidad clara que se expresa mediante la “g” minúscula estilizada, las diagonales curvas de la “v”, la “w” y la “y” y las cuencas abiertas en la “b”, la “d” y la “p”.
Exlibris Italic (cursiva) comparte la peculiar personalidad de la romana, pero ligeramente condensada: el contrapunto perfecto para destacar palabras y frases en bloques de texto. Exlibris Bold (negrita) es el centro neurálgico de la familia y toda una declaración de autoridad tanto en texto como en pantalla.
Muestra de la fuente Hatmaker

Hatmaker


Hatmaker™, una de las fuentes más conocidas de Jean Evans, fue desarrollada originalmente para la empresa de diseño de radiodifusión con sede en Boston del mismo nombre. El diseño se inspira en el famoso alfabeto construido a mano por Ben Shahn. Sin embargo, el alfabeto de Shahn se limita a mayúsculas. “Abrumado por la idea de diseñar unas minúsculas que estuviesen a la altura de las mayúsculas de Shahn, desarrollé otro juego de mayúsculas sencillas, peculiares y casi clásicas que funcionasen como “minúsculas” con las mayúsculas tipo Shahn”, explica Evans. Al combinar las dos en Hatmaker, se crea un animado juego de luces y sombras.
Muestra de la fuente Monteverdi

Monteverdi


Monteverdi™ empezó en realidad con sus propias cursivas y Lars Bergquist no lo diseñó, sino que fue Robert Granjon para su Ascendonica Cursive, para Christoph Plantin en 1571. La romana fue diseñada por D. Bergquist. No se trata de una Garamond al uso, pero sigue embriagada por el espíritu del Renacimiento francés. Monteverdi tiene las proporciones de una fuente para títulos, con largos ascendentes y descendentes y una altura x reducida. No obstante, en tamaños a partir de 14 puntos está en su salsa. Puesto que es claramente una fuente para títulos, falta notación lógica y matemática, pero cuenta con todo lo necesario para componer texto. Monteverdi es una fuente con romanas, cursivas y versalitas, pero la negrita habría sido vandalismo: el estilo renacentista no sobrevive al engrosamiento sin que su aspecto se resienta. También ofrece fuentes de ligadura romanas y cursivas, con no sólo las “clásicas” ligaduras f, sino otras igual de útiles.
Muestra de la fuente ITC Obliqua

ITC Obliqua


La fuente ITC Obliqua™ es un diseño sin gracias humanista que sigue la tradición de diseños como las fuentes Frutiger® y Slate™. César Puertas, el diseñador de Obliqua, quería dibujar una fuente "que combinase las proporciones de la caligrafía inicial humanista con los atributos ’industriales’ del diseño tradicional gótico”. Y así creó un tipo de letra con personalidad pero sin ser estrafalario. “Mi objetivo era crear una fuente legible y hermosa que se pudiera usar para componer tanto texto como títulos para carteles", explica. Obliqua es una familia con dos pesos (Regular y Bold) cada uno con cursiva diseñada para ahorrar espacio además de complementar los pesos romanos.
Obliqua se distingue por una “f” minúscula descendente, una “g” con forma de cuenca y recodo y terminales curvados en la “i” y la “l”. Estos atributos y la “a” en dos niveles garantizan gran legibilidad. Además, Puertas prestó especial atención al diseño de los numerales para asegurar la legibilidad. Los bordes plenos y abiertos y las suaves curvas de Obliqua hacen que tenga un aspecto amigable y abierto por lo que el texto compuesto con esta fuente resulta muy atractivo.
Muestra de la fuente ITC Photoplay

ITC Photoplay


ITC Photoplay™ es la joya oculta de Nick Curtis. Desempolvada de la edición de Studio Handbook for Artists and Advertisers de 1927 de Samuel Welo, el uso sugerido para el original era títulos y subtítulos en películas de cine mudo. Se trata de un diseño mono-peso que colma le brecha entre la tipografía decorativa de principios del siglo y el Art Deco. ITC Photoplay es a la vez informal y elegante. Y sí, la ‘S’ mayúscula tiene que tener ese aspecto. Para ampliar la versatilidad de esta fuente ya de por si útil, se ha añadido una negrita (Black) al diseño original. Curtis también creó una colección de caracteres alternativos, un par de conjunciones y un par de complementos para resaltar su idea. ITC Photoplay es ideal para todas esas ocasiones en las que precisa decir “¡Suelte a la damisela, vil canalla!” - y sea en serio.

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